Como escrevinhador de blog, meu sonho é ter um sítio como o do Milton Ribeiro. É minha leitura diária, ao lado do Janer Cristaldo (os dois tão distantes politicamente como próximos na qualidade do texto, além de serem excelentes leitores). Aprendi muito sobre música erudita e literatura lendo-o. Através dele, mantive contato com um escritor que admiro muito, Fernando Monteiro. Não bastasse tudo isso, o Milton também é colorado e escreveu belíssimos textos sobre o campeão de tudo. E agora, qual a minha surpresa ao vê-lo como seguidor do meu blog! Isso se deu, acredito, pelos meus comentários nos seus posts. O mais recente foi sobre roubar livros, onde lembrei que o Roberto Bolaño era expert nessa arte, reproduzindo algumas palavras do escritor chileno sobre o assunto:

«Me gusta robar libros. Aunque ya no puedo robar, sería bastante vergonzoso ser atrapado, pero cuando era inédito, robé muchísimos. Pero muchos, muchos… Una vez con un amigo –que también era un buen robador de libros- hicimos una apuesta en la Avenida Corrientes, cuando había muchas librerías (creo que todavía hay bastantes): fuimos a Corrientes y Callao y nos pusimos uno de cada lado de Corrientes, y la idea era llegar hasta Cerrito habiéndonos robado por orden los siete tomos del En busca del tiempo perdido de Marcel Proust en librerías sucesivas.
P. ¿Lo lograron?
R. Sí, yo lo logré. Él no. Él creo que robó cuatro, tres, no llegó. […] De todas maneras, me doy cuenta de que perdí el don. Lo más extraño de cuando robaba libros es que yo sentía, físicamente, una especie de aura que me hacía invisible, y que efectivamente era así, porque he salido de librerías con libros de este porte (indica con sus brazos un tamaño enorme), así, al hombro, y no me veían. Era una cosa que tal vez, la gente me miraba y decía “no, no puede ser que se lo esté llevando de una manera tan evidente”… Pero ahora ya no lo siento más. […] Uno de los momentos más gratificantes fue ver a una persona robándose un libro mío cuando yo estaba en una Feria del Libro y que viniese a que yo se lo firmase. Cuando se lo firmé le dije “te agradezco mucho que te hayas robado este libro”, pero también le dije “está todo bien, genial”. Me encantó. Me encantó que alguien se arriesgara a robar un libro mío.»
(entrevista de Bolaño a Rodrigo Fresán)

Arturo Belano, seu alter-ego, no romance “Los detectives selavajes” também rouba livros. Se bem me lembro um outro escritor ensina a Belano esta arte.

Mais Bolaño:
“Los libros que más recuerdo son los que robé en México DF, entre los dieciséis y los diecinueve años [...] En México había una librería extraordinaria. Se llamaba Librería de Cristal y estaba en la Alameda. Sus paredes, incluso el techo, eran de vidrio. Vidrio y vigas de hierro. Examinada desde fuera, parecía imposible poder robar un libro allí. Sin embargo, la tentación de hacer la prueba pudo más que la prudencia y al cabo de un tiempo lo intenté. El primer libro que cayó en mis manos fue un pequeño tomo de Pierre Louis… [...] Pero fue una novela la que me sacó y me volvió a meter en el infierno. Esta novela es La caída, de Camus [...] Después de Camus todo cambió. Recuerdo el ejemplar: era un libro de letras muy grandes, como un primer abecedario, de pocas páginas, de tapas duras, con un dibujo horrendo en la portada, un libro difícil de sustraer y que no supe si ocultar bajo la axila o en la espalda, pues no se amoldaba a mi americana de estudiante cimarrero, y que al final saqué a vista y paciencia de todos los empleados de la Librería de Cristal, que es una de las mejores formas de robar y que había aprendido en un cuento de Edgar Allan Poe.”

(Entre paréntesis)

P. ¿Ha robado algún libro que luego no le gustó?
R. Nunca. Lo bueno de robar libros (y no cajas fuertes) es que uno puede examinar con detenimiento su contenido antes de perpetrar el delito.

(de sua última entrevista)

Comentários

Mirella disse…
Hmm, eu ainda não cheguei a afanar algum livro. Geralmente compro, baixo - para mim, baixar não é roubo - ou pego na biblioteca pública. Apesar de que parece ser uma boa...

Que ninguém mais veja este comentário!
Cassionei Petry disse…
Não faça isso, então.
InarA disse…
Sucumbi a esse desejo, o dia que ví um Manoel de Barros no plástico ainda, em uma biblioteca escolar, que fica fechada nos intervalos para as crianças não "bagunçarem", mesmo depois de uma campanha (por essa aqui), tentando convencer alguém, que os livros precisavam ser vistos.
Alguém falou: Isso aqui eles nunca vão querer.
Eu pensei: Se tu soubesses como ele entende as crianças e escreve em língua de brinquedo...
Eu fiz: Peguei, porque ele é autor de me fazer feliz e muito triste viveria, sabendo que morreria ali no plástico.
Agora ele vive com outros títulos do autor, porem que foram pagos por mim.
Roubei um livro com orgulho, só porque ficaria na caixa.
Se não..não o faria.

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